1. Educación.- Becas a las y los estudiantes del sistema público para el nivel medio superior y superior. Garantizar a través de reformas legales comedores escolares gratuitos que garanticen una alimentación sana y balanceada, uniformes, calzado y útiles gratuitos. Alcanzar el 100% de cobertura educativa en todos los niveles. Impulsar un debate público nacional para la reforma educativa que contemple: 1) La revisión de los planes de estudio de acuerdo con los diferentes contextos y realidades regionales; 2) La evaluación de las y los profesores y alumnos; 3) enfrentar la corrupción en las cúpulas del magisterio
2. Trabajo.- Garantizar el presupuesto necesario para la puesta en marcha del programa “Jóvenes construyendo el futuro” con salarios dignos. Reforma laboral para combatir la precarización sobre todo en los primeros empleos, eliminar la terciarización y garantizar el 100% de contratos por escrito en los que se garantice el derecho de las y los jóvenes trabajadores a la seguridad social.
3. Vida Independiente.- Pugnar por presupuestos para créditos a la vivienda joven. Dignificar a través de reformas legales las condiciones de vivienda disponible para las y los jóvenes.
4. Salud.- En la actualidad, la salud universal es tan sólo un derecho enunciativo. Para materializarse se requiere garantizar presupuestos plurianuales. El acceso efectivo a los servicios de salud debe incluir: vacunas, medicamentos, atención médica con tecnología de punta, métodos anticonceptivos y de planificación gratuitos y píldora del día siguiente. En cuanto al consumo de drogas, proponemos pasar de un esquema punitivo y policiaco a un modelo de prevención, disminución de riesgos, y combatir la estigmatización y criminalización de las y los usuarios de drogas.
5. Medio Ambiente.- Planteamos una nueva relación con la naturaleza y los recursos naturales de carácter sustentable y su aprovechamiento productivo impulsando iniciativas legales cuyo fundamento sea la justicia intergeneracional, para que las juventudes del mañana puedan acceder a su disfrute. Establecer incentivos fiscales para la utilización de las energías verdes y renovables. Luchamos para que el acceso al agua sea un derecho efectivo y universal.
6. Paz con justicia.- La mejor política de seguridad es la política social. Por ello, reorientaremos los elevados fondos que se destinan a la compra de armas y militarización de las calles hacia políticas que recuperen el espacio público, el tejido social y la equidad de oportunidades para el pleno desarrollo de las capacidades de las y los mexicanos. Sin memoria no hay paz ni justicia. Por ello, es urgente resarcir el daño causado por la violencia de Estado, a través de fondos nacionales a las víctimas. También proponemos reemplazar el servicio militar obligatorio para hombres, por programas de trabajo comunitario en la que mujeres y hombres jóvenes atiendan a las comunidades más marginadas del país.
7. Participación y ética en el quehacer político.- Las banderas de esta generación tienen que ser la ética en el quehacer político, la transparencia y fiscalización en el ejercicio de los recursos públicos, la rendición de cuentas y la democratización en la toma de decisiones. Proponemos eliminar los gastos de gestión legislativa y disminuir cuando menos en un 50 por ciento la dieta de las y los legisladores, y los salarios de los altos cargos de los tres poderes de la Unión. La Comisión Juventud y Deporte de la Cámara de Diputados debe bifurcarse. También proponemos reformar la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud para actualizar el obsoleto Instituto Mexicano de la Juventud. Éste deberá adoptar la figura de un Gabinete Joven, que impulse no solamente políticas públicas integrales, sino también la transversalidad de los temas juveniles en todas las instancias públicas. Promoveremos figuras de democracia directa para fomentar la participación de las juventudes en los temas públicos, tales como la revocación del mandato, iniciativa popular, plebiscito, referéndum, así como mecanismos que permitan el diseño, implementación, evaluación y seguimiento de las políticas públicas por parte de la ciudadanía. Impulsaremos la aprobación de la Ley General de la Juventud que durante esta Legislatura el PRI y el PAN se negaron siquiera a discutir. Por último, exhortaremos al Senado a que ratifique la Convención Iberoamericana de los Derechos de las y los Jóvenes.
8. Inclusión.- Reconocemos que los derechos sexuales y afectivos son derechos humanos incuestionables. Todas las personas independientemente de su orientación sexual o identidad de género tienen el derecho a vivir su sexualidad de manera libre, responsable, placentera y exenta de violencia, así como a ejercer su autonomía corporal. Es por ello que no hay motivos para que el matrimonio entre personas del mismo sexo, la adopción por parte de éstos y su acceso a la seguridad social no se reconozca legalmente a nivel nacional. Además, seguiremos impulsando que nunca más una mujer pise la cárcel o sea violentada por ejercer el derecho a decidir sobre su propio cuerpo.
9. Campo.- Frente a la crisis de hambruna que azota diversas regiones del país, la cual amenaza con profundizarse, debemos rescatar al campo del abandono. Las juventudes que se desarrollan en el medio rural tienen el derecho a la movilidad, pero también a no migrar, es decir, a no ser expulsados por las carencias económicas y la falta de oportunidades. Entre otras iniciativas, impulsaremos: 1) Subsidios a la producción; 2) Apoyo al campo a través de la inversión en infraestructura, precios de garantía, reactivación del mercado y consumo interno, tecnificación de la producción, la generación de condiciones de competitividad, la producción orgánica y ecológica, y la colectivización de la producción, en especial para los proyectos jóvenes; 2) La revisión del capítulo agropecuario del TLCAN; 3) Revalorizar y revitalizar la vida del campo.
10. Acceso a las tecnologías y a la cultura.- Elevar a rango constitucional el acceso y la capacitación para el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Garantizar a través de presupuestos plurianuales el incremento del porcentaje del presupuesto federal que se destina a la ciencia y tecnología para alcanzar el próximo sexenio cuando menos el 3 por ciento del presupuesto nacional. Creación de un fondo para el apoyo de proyectos culturales y artísticos impulsados por jóvenes.